Bichón Boloñés

El Boloñés es una raza de compañía que se parece mucho al Maltés. Un perrito bien musculado que cuenta con un pelaje blanco y largo que le cubre toda la cabeza y el cuerpo. Un perfecto compañero de vida al que puedes vestirlo con nuestros collares para perros, correas para perros y arneses para perros. Los machos adultos miden de 27 a 30,5 cm y las hembras, de 25,5 a 28 cm. El peso del Boloñés adulto oscila entre 3 y 4 kg.

Origen:

Se cree que el Boloñés desciende de los Bichón del sur de Italia y Malta. Se crearon hace siglos en Bolonia, Italia, en el siglo XI o XII. Disfrutaron de mucha popularidad entre las familias gobernantes y la nobleza en el siglo XVI como perros de compañía y entre sus amos, se cuentan algunos personajes fascinantes, ¡como Catalina II de Rusia o Marilyn Munroe!

Personalidad:

El Boloñés establece un vínculo muy estrecho con sus amos y, en general, no le gusta que los separen de sus seres queridos. Puede ser bastante reservado con los desconocidos y, aunque ladran para informar a sus amos sobre algo inusual o nuevo, normalmente no son perritos agresivos ni escandalosos. Les encanta complacer y aprenden rápido.

Salud:

En general, es una raza muy sana, sin ningún problema específico reconocido.

Ejercicio:

Estos perritos se contentan con varios paseos breves todos los días, pero nunca dirán que no a una salida más larga. También se conformarán con jugar en el jardín.

Nutrición:

Los perros de compañía cuentan con un metabolismo rápido, lo que significa que queman energía a un ritmo muy alto. Esto supone que, con un estómago tan pequeño, deben comer poco pero a menudo. Los alimentos para razas pequeñas están específicamente ideados con proporciones adecuadas de nutrientes clave y unos granos de pienso de menor tamaño que se adapten a bocas más pequeñas. Esto, además, estimulan la masticación y mejora la digestión.

Aseo:

El largo pelaje del Boloñés es propenso a enredarse y necesita que lo cepillen todos los días, prestando especial atención al estómago, la parte de detrás de las orejas y las patas. Como el pelo no cae, hay que retirarlo con un buen cepillado.