Dóbermann

Se trata de un animal moderadamente grande, poderoso y elegante a la vez. El pelaje es corto y liso, pudiendo presentarse en marrón, negro, azul o leonado (también denominado Isabella) con manchas de color óxido. El porte del cuerpo debe ser orgulloso y el perro debe tener cierto parecido con un caballo pura sangre. Los machos adultos miden alrededor de 69 cm y las hembras, 65 cm. El adulto pesa entre 32 y 45 kg.

Origen:

Un vigilante nocturno, lacero y recaudador de impuestos alemán llamado Herr Louis Dobermann combinó varias razas buscando el perro protector ideal que le acompañase en sus rondas. Así, creó la raza a finales del siglo XIX. Se dice que utilizó rottweilers y gran daneses por su tamaño y fuerza, galgos por su velocidad y Manchester terriers por su pelaje liso y silueta elegante, así como por la tenacidad de los terrier. También es posible que incluyese a otras razas, como schnauzers, pinschers alemanes, pastores alemanes, bracos alemanes de pelo corto y bracos de Weimar. Pasó 60 años buscando el perro perfecto para la protección personal. El primer dóbermann se registró en el registro genealógico alemán en 1893.

Personalidad:

Los dóbermann necesitan actividad física y mental. Deben tener el entrenamiento adecuado, ya que un perro aburrido desarrollará problemas de comportamiento. Si se le socializa pronto con otros perros, animales de compañía y niños, el dóbermann puede ser un perro de familia encantador. Es fiel, cariñoso y se encargará de proteger el hogar. Tiende a ser perro "de un solo amo" y no tolerará las provocaciones, así que los niños tienen que aprender a comportarse debidamente con el perro. El dueño tiene que ser responsable del comportamiento del perro. Si no puedes dedicarle tiempo o no tienes experiencia con perros, esta no es la raza adecuada para ti.

Salud:

Los problemas de salud más frecuentes de los dóbermann son las enfermedades del corazón, un problema con las vértebras del cuello (síndrome de Wobbler) y la enfermedad de von Willebrand (un trastorno de la coagulación sanguínea). Como muchas otras razas, pueden sufrir varios trastornos oculares hereditarios y displasia de cadera (un trastorno que puede provocar problemas de movilidad). Por tanto, es importante un examen de la cadera y de los ojos antes de dedicar al perro a la crianza.

Ejercicio:

Hasta que el perro cumpla los 12 meses de edad, el ejercicio debe consistir en sesiones cortas y frecuentes. Un exceso de ejercicio puede producirle problemas en las articulaciones. Se trata de una raza activa que disfrutará nadando, acompañando a un ciclista o corriendo sin correa. Se recomiendan más de dos horas de ejercicio diario para un dóbermann adulto sano.

Nutrición:

Los perros de razas grandes, además de tener un gran apetito, requieren un equilibrio de nutrientes diferente, incluyendo los minerales y las vitaminas, al de los perros de menor tamaño. Los dóbermann son propensos a los problemas de hinchazón y estomacales, cuyo riesgo se reducirá con comidas más pequeñas y frecuentes.

Aseo:

El dóbermann necesita muy poco peinado. Un buen masaje con un guante de aseo de goma eliminará todo el pelo muerto o suelto.