Keeshond

El keeshond tiene rasgos típicos de los spitz: cara astuta, orejas pequeñas y erguidas, pelaje grueso erizado y una cola con flecos que se enrosca sobre el lomo. Es un perro de tamaño mediano: los adultos machos alcanzan aproximadamente 46 cm y las hembras, 43 cm; suele pesar alrededor de 16 - 18 kg. Un perfecto compañero de vida al que puedes vestirlo con nuestros collares para perros, correas para perros y arneses para perros. El pelaje es una combinación de negro y gris, y el manto inferior, grueso y mullido, es crema o gris pálido.

Keeshond

Origen:

Estrechamente emparentado con el pomerania y con otras razas de spitz del norte de Europa, el keeshond debe su nombre a Kees de Gyselaer, el líder del partido patriótico holandés del s. XVIII. Era un perro que pertenecía a trabajadores humildes y se le conocía también como perro de barcaza holandés porque solía vivir y trabajar en las barcazas, como compañero y como guardián.

Personalidad:

Siempre alerta, el keeshond es un perro guardián por naturaleza, advirtiendo siempre a su familia de todo aquello que considere adverso. Es un perro amistoso, le gusta la compañía, es feliz y cariñoso (con frecuencia recibe el calificativo de "holandés sonriente").

Salud:

El keeshond suele ser una raza que goza de buena salud. Existen un par de trastornos hereditarios que afectan a esta raza: la epilepsia y un problema hormonal (hiperparatiroidismo primario). Existen pruebas genéticas para ambos trastornos que deben realizarse a todos los perros de cría.

Ejercicio:

El keeshond necesita una hora diaria de ejercicio; este perro trabajador disfrutará también autoasignándose la tarea de vigilante y patrullando su casa y el jardín. Asegúrate de que sus ladridos no supongan un problema para los vecinos, ya que puede sentirse tentado a alertar de todo lo que oiga mientras está fuera.

Nutrición:

La dieta de su perro debe contener la proporción adecuada de todos los principales grupos de nutrientes, incluyendo un continuo suministro de agua fresca.

Aseo:

Su pelaje es espeso, erizado, duro y abundante, y puede ser necesario dedicarle bastante tiempo para mantenerlo en buenas condiciones. Un cepillado diario mantendrá el manto superior desenredado y evitará que el pelaje acabe demandando un ingente esfuerzo o siendo totalmente imposible de peinar.